"Tenía que haberme dado cuenta antes. Mira qué no haberlo visto. Era evidente que terminaría pasando. Soy un pringado, seguro que la jefa piensa que soy lo peor, que no soy nada profesional".

Son las dos de la mañana y no puedes parar de repetirte todas estas lindezas.

Cometiste un error en el trabajo y tu mente se lo pasa en grande repitiéndote todas estas cositas una y otra vez.

¿Ayuda para algo? No

¿Puedes evitarlo? De momento no sabes cómo hacerlo. 

Hemos crecido con el paradigma mental de que el error está mal, fracasar es de perdedores.

Es una pena que no nos hayan repetido más a menudo la frase que tanto me encanta de que "unas veces se gana y otras se aprende". (Pincha para compartir la frase por Twitter).

Sé que cuando estás enfrascado en tu error, no encuentras forma de salir, pero quizá si tuviéramos más presente que hasta los más grandes fracasaron y gracias a eso, llegaron a donde lo hicieron, podríamos relajar un poco más la visión tan negativa que tenemos sobre fallar.

Quiero compartirte un par de ejemplos. 

El primero es seguramente el más famoso. Si Edison no se hubiera equivocado más de 1000 veces, hoy no tendríamos la bombilla. Él mismo, cuando sus amigos le preguntaban si no se desanimaba ante tantos fracasos contentaba: “¿Fracasos?, en cada descubrimiento me entero de un motivo nuevo por el cual una bombilla no funciona; ahora ya sé mil maneras de no hacer una bombilla”. 

Otro ejemplo es el de Oprah Winfrey. La despidieron de su primer trabajo como reportera de TV por no tener "la imagen adecuada para la televisión" ¡Pues menos mal que no la tenía! Hoy en día es una influyente periodista, presentadora de televisión, productora, actriz, empresaria, filántropa y crítica de libros.  

Si buscas en Internet encontrarás muchísimos nombres más: Walt Disney, Vera Wang, Silvester Stallone, J.K. Rowling... Todos ellos tienen en común que fracasaron sí, pero también que persistieron.

Por tanto, la diferencia no está en hacerlo todo perfecto, la diferencia está en tener esa actitud de aprendizaje constante de Edison.

Para liderar equipo, también es necesaria esta actitud para darte a ti mismo y al equipo la libertad del error. Para que podáis aprender de ellos en lugar de machacaros porque algo no ha salido como queríais. 

Es un gran cambio de paradigma pero que necesitas urgentemente si quieres delegar y ver como el equipo crece. De hecho, es algo que seguramente quieres y necesitas hacer, solo que cuando te pones a ello, hay cosas que te bloquean.

Para que puedas ponerte manos a la obra, hoy quiero regalarte mi webinar: Hola delegar, adiós dirigir. 

Porque dirigir ya no se lleva. El "haces esto porque te lo digo yo" no va con tus valores, tú quieres inspirar y ver crecer al equipo.

Así que si quieres saber:

  • Qué es exactamente delegar.

  • Los obstáculos que te puedes encontrar para hacerlo y la mentalidad necesaria para sortearlos.

  • La herramienta que necesitas para delegar.

Pincha en la webinar y en solo 35 minutos, podrás aprender todas estas cosas.

Además, para que no te vuelvas loco escribiendo apuntes o por si te van más los podcast, en la misma página puedes descargarte ambas cosas.

Disfruta de equivocarte, aprende a delegar. (Pincha para compartir la frase por Twitter).

Un abrazote

Melisa Terriza

👊Lidérate para liderar👊

P.D. Si tienes algún compi de curro al que le cuesta delegar o que es excesivamente perfeccionista, pásale esto y ayúdale a relajarse y vivir más tranquilo.

P.D. 2. Suscríbete a mi canal de Ivoox para leer sin manos. Aquí abajo puedes empezar con el post de hoy. No te piñes, usa podcast.

 

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