¿Tienes las manos ocupadas? No te preocupes, vete directo al formato podcast:

Por fin, ya estás en la playa. Hueles el mar y a lo lejos ves un hueco donde poner tu toalla. No sabes los meses que llevas pensando en desconectar, en descansar. Sueltas todos los alchiperris (que decía mi abuela), te metes al agua y cuando sales y te tumbas en la toalla… felicidad 😍

Cuando llevas unos 10 minutos, tu mente que no se ha ido de vacaciones, te asalta con un… ¿Cómo le habrá sentado a Pablo que le deje tantas cosas mientras yo no estoy? Puso una cara un poco rara cuando le mandé el email. Espero que no se haya enfadado porque si no cuando vuelva no habrá quién le aguante y no estoy dispuesta a… Mierder… te has metido en una peli y ya no estás desconectando en la playa, ahora vuelves a estar en el curro 😓

¿Te suena?

Tú te vas físicamente de vacaciones, pero tu cabeza te sigue donde quiera que vas, y no desconecta de sus ralladas.

El otro día te contaba la importancia de que actives el sistema parasimpático (meter enlace del post del otro día) y en vacaciones tienes una súper buena oportunidad para hacerlo.

Así que vamos con...

Cómo contra desconectar de verdad en vacaciones.

Yo hago varios truquis que te comparto para ver si te sirven y/o te dan ideas:

  1. Este es de nivel mega básico, pero lo recordaré por si aún te haces el remolón con un “bueno, si solo es un momento”. NO ME CONECTO AL EMAIL DEL TRABAJO. Lo puedo decir más alto, pero no más claro. Mirar el email son solo 5 minutos físicos pero mentales son muchos más.

  2. Me escucho mucho. Si voy con más gente y hay disparidad de planes, soy fiel a mí misma y hago el plan que realmente me apetece. Ese plan puede ser que la gente quiera estar en la piscina y a mí me apetezca irme a la habitación a leer, lo que sea.

  3. Si el cuerpo me habla, no me enfado, le doy cariño. ¿Te pasa que te vas de vacas y te pones malo? Un herpes, la garganta... A mí me pasaba a menudo. Me daba una rabia horrible y me enfadaba un montón: ¿en serio? ¿ahora que estoy de vacaciones me pongo mala? Ahora no, hombre. Si mi cuerpo de aquel momento me pudiera responder me diría algo así como: “¿Cuándo voy a hacerlo si no, maja? Si no me das tregua el resto del año, me llevas de un lado para otro como pollo sin cabeza”. Touché.

  4. Me “desintoxico” de móvil y RRSS. Es difícil dejar el móvil porque ahí llevo todo (y me cuesta vivir sin Spotify) pero lo que sí que hago son periodos prolongados de “modo avión” y cuando realmente lo necesito lo dejo en casa. Liberación total.

  5. Adapto las rutinas que me sientan bien. No me levanto a las 6 de la mañana a meditar y a estirar como una loca, pero si estoy en la playa aprovecho para hacerlo ahí. No se me ocurre mejor sitio en el que hacerlo.

¿Te ves haciendo alguna? Si todas se te hacen bola, coge solo una y hazla a muerte. Si quieres hacer la quinta y te apetece incorporar la relajación a tus rutinas, pincha en la relajación guiada "Apagar el piloto automático" que encontrarás en el apartado de herramientas de la web. Con 10 minutos tienes más que suficiente.

Disfruta de desconectar

👊Lidérate para liderar👊

Melisa Terriza

P.D. Nos vemos en septiembre que yo también necesito desconectar. Ten un gran agosto.

 

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