"Necesito que me pases toda la lista de contenidos a este Excel. Nos lo han pedido para mañana urgente".

"Y ¿para qué es?", pregunto yo.

"Pues... no sé para que lo quieren exactamente pero hay que hacerlo para mañana".

Mi jefa debió pensar en ese momento: "Lo quiere saber todo, qué más da para lo que sea, yo tampoco he preguntado. Me lo han pedido para mañana así que lo hacemos y punto".

No sé si te ha pasado esto alguna vez pero para mí era bastante frecuente que me pidieran cosas sin decirme para qué eran y me daba mucha rabia, la verdad.

Podía parecer que es que quería saberlo todo pero no era eso, solo quería saber para qué servía lo que estaba haciendo, tampoco lo veía tan marciano 🙄. 

Cuando me hice mánager, fue uno de mis must, explicar siempre el para qué pido lo que pido. No solo con mis compañeros, también lo hacía con los proveedores con los que trabajamos. Sin olvidar la confidencialidad, obviamente.

Déjame que te explique la importancia de explicar el para qué de las cosas con una historia corta. Gracias a Daniel Álvarez por compartirla.

Había una vez un jubilado de esos que se paran a mirar las obras, allá por el siglo XIII (que se ve que es una tradición muy antigua 😜) que después de pasar un tiempo por una  y no ser capaz de adivinar lo que estaban construyendo se decidió a preguntarle a un obrero que estaba trabajando en ella: 

"Que estáis construyendo?".

"Yo estoy construyendo una hilera de ladrillos", contestó el obrero.

El señor siguió caminando y decidió preguntarle a otro obrero, a ver si conseguía saber que era lo que estaban haciendo:

"Y tú, ¿qué haces?".

"Estoy construyendo un muro", le respondió el segundo obrero.

Pero el jubilado quería saber más, así que le preguntó a un último obrero que también estaba poniendo ladrillos:

"Y tú, ¿qué estás haciendo?".

"¿Yo? Yo estoy construyendo la Catedral de Burgos", dijo el obrero con cara de satisfacción.

No es cuestión de querer saberlo todo, es cuestión de implicar a los demás y hacerles ver lo importante que son porque forman parte de algo más grande.

No es lo mismo que me expliques que tengo que poner una hilera de ladrillos a que me expliques que esos ladrillos formarán parte de la Catedral de Burgos.

Mi compromiso y satisfacción con el proyecto será mucho mayor si me explicas para qué hago lo que hago. 

Y si, sé que lleva más tiempo y que a veces hay cosas que son confidenciales que no me puedes contar. No te pido que me cuentes absolutamente todo, solo que me digas para que sirve lo que estoy haciendo. La diferencia es abismal.

Conviértelo en tu must como mánager millennial. Y si a ti tampoco te dicen para que te piden cosas, pregunta, no pasa nada. Lo máximo que sucederá es que te digan que es confidencial y que no te lo pueden contar.

Inspírate a ti mismo e inspira al equipo.

Si no sabes bien como hacerlo. ¡Para eso estoy yo aquí! No hace falta que te fustigues más. Podemos trabajarlo juntos, échale un ojo a mi programa.

Y si eres empresa y tienes mánagers millennial, puedes pinchar sobre la palabra "empresa" para ponernos en contacto.

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