El tiempo.

Es lo más valioso que tenemos. Gracias a él tenemos momentos con las personas que queremos, momentos de hacer lo que nos encanta… momentos de vida a fin de cuentas.

¿Cuál crees que es la frase más escucho en el día a día? A ver si te la sabes… Exacto:

No tengo tiempo.

Puede ser que la hayas repetido y escuchado tanto que ya te parece tan normal como sacar el paraguas cuando llueve. Sin embargo, es más importante de lo que parece que repares en ella.

Si te decía que el tiempo era lo más valioso que teníamos porque eran momentos de vida, cuando decimos no tengo tiempo, realmente lo que nos estamos diciendo es “no tengo vida”.

Qué horror, ¿no? Pues sí. Cada vez que nos repetimos “no tengo tiempo”, nos estamos diciendo “no tengo vida”.

Sin embargo hay cierto gustito en decir esta frase o sus múltiples variantes porque, venga va reconozcámoslo, cuando la dices pareces una persona importante, ocupada, interesante, con muchas cosas que hacer ¿a qué si? Bueno, a lo mejor me pasa solo a mí pero me aventuraría a adivinar que no soy la única.

Sin embargo, hace un tiempo vi un vídeo del grandísimo Sergio Fernández y me di cuenta que en realidad no es que no tuviera tiempo, es que tenía otras prioridades, solo que no quedaba bien decir eso.

Me explico con un ejemplo. Si un colega te llama para decirte “oye, ¿te vienes al bar cuando salgas y nos tomamos una caña?” y tú le dices un “hoy imposible, no tengo tiempo” no es que realmente no tengas tiempo para quedar, es que cuando salgas tienes otra prioridad que puede ser sencillamente la de irte a tumbar al sofá porque estás reventadx.

Lo que pasa es que claro, decirle a tu colega, mira no voy a ir porque hoy mi prioridad es tumbarme en el sofá, no solemos decirlo. Quedas mejor diciendo un no tengo tiempo ¿verdad?

Pues así pasa con todo, con tu colega, con el presupuesto que te han pedido o con el armario que llevas semanas para ordenar… No es que no tengas tiempo, es que tienes otras prioridades.

Yo he intentado dejar de decirme a mí misma ese “no tengo tiempo” porque la verdad es que saber que me estoy repitiendo constantemente “no tengo vida” me horroriza bastante.

Si a ti también te pasa, te invito a que cambies ese “no tengo tiempo” por un “hoy tengo otra prioridad” para que tu cerebro no se sature pensando en que no tiene vida.

Disfruta de tu tiempo.

Un abrazote!

Melisa Terriza

👊Lidérate para liderar👊

 

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