“Yo es que soy así, qué quieres que le haga”.

¿Has dicho esto alguna vez o alguien te lo ha dicho a ti?

Si vives en la parte occidental del planeta, tu respuesta seguro que es un sí.

Esta frase que tan alegremente oímos o decimos, no es más que una excusa.

Lo siento, pero es así.

No es cierto que no se puedan cambiar cosas de uno mismo.

Lo que si que es cierto es que cuesta hacerlo, pero poderse, se puede 💪

Desde que empezó el año te he estado hablando de la resiliencia porque para mi es fundamental si quieres llevar una vida lo más plena y feliz posible.

Si te vienes abajo cuando la vida se pone cuesta arriba, va ser muy difícil que disfrutes del camino y de las vistas.

No digo que sea fácil.

No digo que no haga falta un parón para a tomar aire de vez en cuando.

Y tampoco digo que seas un happy flower y vayas con una sonrisa de oreja a oreja si te han hecho rozadura las zapatillas.

Lo único que digo es que si quieres salir reforzado de las adversidades para tener una vida más plena y feliz es necesario que trabajes tu resiliencia.

El “yo es que no soy muy resiliente, qué quieres que le haga”, no se vale.

No se vale porque hay muchísimos estudios que demuestran que la felicidad no está condicionada solamente por tu carga genética y por tanto, tu resiliencia tampoco.

Entre esos estudios está el de Sonja Lyubomirsky (profesora del Departamento de Psicología de la Universidad de California) que determinó que la felicidad está condicionada en:

  • Un 50%, por tu genética. Tus padres y abuelos solo han determinado a la mitad, lo feliz o no que puedes llegar a ser.

  • Un 10%, por tus circunstancias. El hecho de que no consigas ese trabajo, que tu jefe te caiga mal o que no seas tan alto como te gustaría tampoco tiene toda la culpa de tu infelicidad.

  • Un 40%, por tu capacidad para cambiar, por tu actitud. El “Yo es que soy así, que quieres que le haga” solo consigue cargarse el 40% de tus oportunidades para ser más feliz.

Ese 40% final, te da la opción de elegir. No depende ni de cómo tus padres te criaron, ni de que tu jefe sea un capullo, solo depende de tus ganas y tu compromiso para superarte a ti mismo.

Como te dije al principio no digo que sea fácil, pero poderse se puede. Tampoco es fácil ponerse en forma y los gimnasios están llenos de gente a las 19 de la tarde.

Por eso, si quieres ser más feliz entrenando tu resiliencia, te he dejado este test “Entrena tu resiliencia” para que veas cuantos días por semanas tienes que ir al "gimnasio" para echar músculo. 

Entrena tu resiliencia, entrena tu felicidad. (Compártelo vía Twitter)

Un abrazote enorme!

👊Lidérate para liderar👊

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